Atelier
Papel marfil, sello de lacre y letra de imprenta clásica.
- AtelierGratuita
- LacreGratuita
- AzaharGratuita
- TintaGratuita
Hay 60 plantillas de invitaciones de boda digitales, en quince colecciones. Las editas en el navegador con tus fotos, las mandas por WhatsApp y cada una trae su botón para confirmar asistencia. Para el invitado que la prefiera en papel, cada una tiene una versión para imprimir en casa.
Prueba la que te guste con tus nombres y tu fecha antes de pagar nada. La ves entera en tu teléfono, con una marca de agua de vista previa, y pagas solo cuando la vas a enviar. Lo que cuesta está en el precio de publicación.
Papel marfil, sello de lacre y letra de imprenta clásica.
Fondo de noche, luz dorada y guirnaldas que se encienden.
Luz de día, ramas de olivo y una tarjeta que se despliega.
Un mapa topográfico y una ruta que sube hasta vuestra cima.
Un mensaje en una botella que llega con las olas.
Cuenta atrás de película y un cartel con vuestros nombres.
Anillos de actividad que se cierran y un dorsal con vuestros nombres.
Un libro de cuentos que se abre entre polvo de estrellas, con vuestro castillo al fondo.
Un texto que viaja hacia las estrellas y dos haces de luz que se cruzan sobre vuestros nombres.
Un claro del bosque que se ilumina con luciérnagas y un corro de setas.
Una página de manga que pasa de viñeta en viñeta hasta un bocadillo con vuestros nombres.
Las letras de vuestros nombres caen y rebotan como personajes en 3D, con confeti.
Las fases de la luna se encienden y un mandala se dibuja trazo a trazo alrededor de vuestros nombres.
Un ordenador de los 90 que arranca, carga vuestra invitación y os saluda con los nombres en píxeles.
Un escudo de madera y hierro que se parte en dos y deja ver vuestros nombres sobre una piedra con runas.
Las plantillas elegantes llevan letra serif fina, mucho blanco y textos de protocolo ya escritos. Las plantillas originales usan más color e ilustración, y cada colección tiene su propia apertura, como un sobre con lacre, una botella que llega a la orilla, un proyector de cine, un libro de cuentos, una página de manga o un ordenador de los 90 que arranca.
Para ver cómo queda una plantilla con los textos y las fotos de una boda concreta, abre las invitaciones ya terminadas para abrir en el teléfono.
Pongamos que Carmen y Rubén se casan en julio en una finca cerca de Cáceres. Muchos invitados van a abrir la invitación al sol, en la plaza Mayor, mientras esperan el autobús de las 18:00. Ahí funciona un fondo claro con letra grande, como Olivo o Limonero, de la colección Jardín. La letra dorada fina sobre fondo crema se pierde con el brillo bajo.
Daniela y Martín se casan por la iglesia en Arequipa con 180 invitados, y la abuela de Martín va a leer la invitación con lupa. Elige una plantilla de tono clásico, como Atelier o Tinta, escribe el "Con la bendición de Dios y de nuestros padres" y añade la sección de protocolo para la llegada y las filas reservadas. Cambiar el texto formal por uno cercano es fácil, al revés cuesta más.
Si te casas en el juzgado a las 12:00 y la comida es en un restaurante a dos calles, no necesitas seis secciones. Elige una plantilla sobria, como Tinta, y oculta las secciones que sobran. Queda la hora, las dos direcciones y el botón de confirmar.
Antonia y Felipe se casan en una viña del valle de Colchagua y la mitad de sus invitados sale de Santiago en auto. Lo que más van a mirar es el hotel y la ruta. Cualquier plantilla lleva las secciones de alojamiento y transporte. Actívalas y ponlas justo después de la ceremonia, no al final.
Puedes cambiar la foto de portada, todos los textos, los colores, la tipografía y el orden de las secciones. También decides qué secciones salen y cuáles no. Si no hay autobús, la quitas y no queda un hueco. Lo único fijo es la apertura de cada colección, que es parte de su diseño.
Dos parejas con la misma plantilla acaban con invitaciones bastante distintas, porque lo que más se ve es la foto y el color. Si cambias de idea a mitad, pasas a otra plantilla sin perder nada de lo escrito.
Estas plantillas son digitales y se envían por enlace. Si buscabas tarjetas de boda para imprimir, cada una tiene una versión en PDF con el mismo diseño, así que puedes imprimir diez o doce para los abuelos y mandar el resto por WhatsApp.
Todas las plantillas están incluidas en el precio y no hay plantillas que se paguen aparte. Con cualquiera de ellas crear la invitación y verla en tu teléfono es gratis, con una marca de agua de vista previa, y pagas una vez cuando la vas a enviar, con todas las secciones incluidas.
Sí, en todas. Cada colección trae cuatro paletas y puedes poner tus propios colores, y eliges entre tres tipografías pensadas para ese estilo.
Sí. Subes las fotos desde el teléfono o el ordenador y las colocas en la portada o en la galería. Las fotos de teléfono funcionan bien y no hace falta que sean de estudio.
Sí. Cada invitación tiene una versión para imprimir con el mismo diseño, para las pocas que quieras dar en mano.
Sí, cuando quieras y también después de enviarla. Se conservan los textos, las fotos, los pases y las confirmaciones ya recibidas. Solo cambia el diseño.
Sí. Cualquier plantilla sirve para las dos. Para una boda religiosa añades la sección de protocolo (llegada, filas reservadas, normas de la iglesia) y un texto formal, y para una civil ocultas las secciones que no necesites y queda en pocas pantallas.
¿Aún faltan meses para la boda? Empieza por un save the date con el mismo diseño, que es gratis y lleva la misma portada que luego tendrá la invitación.
Crearla y verla en tu teléfono es gratis. Pagas una vez, cuando la envías.